Eco XXV: La doncella y el brujo
Érase que se era una pequeña aldea donde, en una pequeña casa no muy alejada de ella, vivía una doncella. No era la joven más guapa, ni tampoco la más valiente, pero la doncella tenía una luz especial que podía ayudar a los demás. Esta luz pasaba desapercibida a primera vista, pero aquellos que habían sido impregnados por ella, no olvidaban su brillo. Un día, la historia de la doncella llegó a oídos de un brujo que vivía al otro lado del Bosque Sombrío. El brujo, intrigado, se acercó a la aldea disfrazado para así evitar que nadie lo descubriera. Cuando el brujo encontró a la doncella, se quedó maravillado por la luz que la chica, inconsciente de su existencia, era capaz de emitir. El brujo, usando su disfraz, fue capaz de engañar a la doncella y convencerla de que la acompañara ya que aquella joven creía en la buena fe de las personas, sin importar su apariencia ni origen. Pasaron meses donde la joven estuvo confinada en lo más profundo de la cueva, sin contactos con el exte...